31.3.08

.015


Aquella noche en la que llegaste por mí, abriste suavemente el carro y permitiste que entrara en él, seguimos sin rumbo hasta que dimos con un pequeño parque solitario pero iluminado... cuantas horas se nos fueron sin siquiera reparar en el tiempo, hablando de tropiezos, de risas, de amigos y de otros que nisiquiera nosotros conocemos???.... la brisa se hizo presente y ese fue apenas el momento para marchar... aquella noche en la que tomaste mi mano en la tuya... tu espléndida sonrisa...

No hay comentarios.: